La tierra tiene
altísimas montañas que hunden
en el cielo.
Y otras altísimas también
pero inversas y cóncavas,
ocultas por el mar;
ese cielo de agua que se enoja
o se duerme o se entretiene
lijándose las costas a la tierra.
altísimas montañas que hunden
en el cielo.
Y otras altísimas también
pero inversas y cóncavas,
ocultas por el mar;
ese cielo de agua que se enoja
o se duerme o se entretiene
lijándose las costas a la tierra.
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