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Los signos cambian - Eduardo Casar

Los signos cambian
desde la unidad del agua
hasta la rotación del cuerpo y la mirada.


Si ponemos el (agua) entre paréntesis
inventamos un charco o una prensa;
si la pones entre guiones
               -agua-
un sistema de riego;
si va entre admiraciones
es la sed la que se abre
paso hasta nuestros labios.


¿Qué sucede
con la palabra "amor" entre comillas?
Pónselas, y tendrás que pensar
dónde escondes las manos,
las palabras se vuelven temblorosas
entre comillas
y no quieren ya decir
lo que dicen.


¿Qué sucede 
si pongo tu nombre
entre interrogaciones?


Desapareces, y
... la sombra que te sigue 
se convierte en respuesta.

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