Cuando seamos de plano ya muy viejos
y la memoria se nos haya extraviado
entre las entretelas cerebrales
como en el laberinto de El resplandor),
mírame desde tus ojos ensoñados
mientras acá se ajustan
las manchas de tus manos
con mis manos manchadas.
Y adentro brillará la rama blanca.
(Lo sepamos o no.
Y por eso desde hoy
ya lo dejo anotado.)
y la memoria se nos haya extraviado
entre las entretelas cerebrales
como en el laberinto de El resplandor),
mírame desde tus ojos ensoñados
mientras acá se ajustan
las manchas de tus manos
con mis manos manchadas.
Y adentro brillará la rama blanca.
(Lo sepamos o no.
Y por eso desde hoy
ya lo dejo anotado.)
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