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No hay hilo que conduzca a la salida - Dolores Castro

No hay hilo que conduzca a la salida del laberinto. Al compás de nuestros pasos arrastramos cadenas de necesidad. ¿Qué nos queda? Volver sobre lo mismo, o en el profundo sueño de hormigas aferradas a la naranja que se traslada y gira, penetrar al único hechizo de cada noche y al prodigio de cada día, despertar.

Una niña que vende verduras - Víctor Sandoval

Una niña que vende verduras - Víctor Sandoval - Para Juan Gelman Una niña que no hace otra cosa que vender verduras todos los días al salir de la escuela porque allí la pusieron sus padres y claro no hace otra cosa que vender legumbres y protegerse de la lluvia con periódicos del día anterior. Claro que no es otra cosa que una niña que vende verduras en la calle mojada.

Fragmento de Metro-Pop de Fran Illich

     Ustedes pensarán:      - El profesor es todo un genio.      Y preguntarán:      - ¿Cómo explicas entonces que se haya graduado a los diecisiete años de edad?      Muy sencillo: él no hizo la prepa. En sus tiempos salías de la secundaria y entrabas directo a la normal. Sin matemáticas IV, sin cálculo, sin química III, sin física III, sin nada difícil. Ellos (los hippies) tuvieron todo fácil y ya graduados nos llenaron de cosas que ni se imaginan. Problemas que no pueden resolver: sida, drogas, violaciones, películas tontas, un desinterés por todo. Ellos los tuvieron todo: música, cambios políticos, ideólogos, guías espirituales, escritores, pintores, cineastas cools. Pudieron cambiar el mundo. Y lo lograron: liberaron al sexo y nos llenaron de filmes porno; aceptaron la marihuana y nos dejaron inventos como el crack; creyeron en Lenin y lo cambiaron por el libre comercio; ...